Resumen
Mejorar el estado general de la salud
es la mejor forma de proteger la vida corporal. Lo mismo
podemos decir de la vida del alma, la vida de oración,
la vida religiosa... Buscamos "reciclajes" y
" renovaciones"..., y todo ayuda en la noble
empresa de actualizar el Evangelio en nuestras vidas y
llevarlo a todos cuantos nos rodean; pero para que esos
esfuerzos den fruto, la actitud fundamental ha de ser
la de elevar el nivel de esa vida que Dios nos da en Jesús
y que debe palpitar con fuerza en nosotros para hacer
revivir a la sociedad con sus latidos. Lo dijo el propio
Jesús: "He venido para que tengan vida, yla
tenganen abundancia".
Urge,
pues, que diagnostiquemos la anemia que rebaja nuestras
energías, reactivemos nuestro metabolismo espiritual
y nos animemos mutuamente a gozar de una mayor vitalidad
como personas y como grupos en busca de Dios. Nos proguntamos
qué es ser cristiano hoy, en medio de una sociedad
secularizada. Y la respuesta es: poner más vida
en la vida; mostrar de alguna manera, humilde y real,
que la vida de Cristo se traduce en sonrisa, fortaleza,
energía y entrega. Y todo ello en un clima de búsqueda
continuada en la fe y en el compormiso, Eso es lo que
intenta hacer este libro a base de ejemplos, parábolas,
experiencias y reflexión, desde la convicción
de que el mejor servicio que podemos hacer al mundo es
revitalizar sincieramente nuestro compormiso cristiano.