Resumen
Toda acción es siembra. Toda palabra
es imagen. toda idea es parábola. Todos los días
sale el sembrador a sembrar su simiente, y los hombres
responden como piedra o como zarza... o como buena tierra,
en porcentajes crecientes de dorada cosecha.
La parábola respeta la libertad del oyente, alegra
su imaginación, responsabiliza su conciencia y
anima su iniciativa. Los sabios de China y de la India,
de Persia y de Arabia, la usaron con acentos orientales
y alcance universal en el tiempo y en el espacio. Y Jesús,
Maestro de maestros, habló en parábolas
para proclamar el Reino como grano de mostaza, como levadura
en la masa, como oveja perdida y reencontrada, como banquete
de bodas...
Este
libro recoge parábolas de todo tiempo y lugar para
actualizar ante la mente moderna el mensaje eterno. Y
repite con plegaria ferviente y profundo respeto el deseo
redentor del Maestro de las parábolas: " Quien
tenga oídos para oír, que oiga..."