Resumen
En el séptimo y último volumen
de la saga de Los Reyes Malditos. Maurice
Druon revive el reinado de Juan II, al promediar el siglo
XIV. Este monarca ha pasado a la historia como Juan el
Bueno; sin embargo, en la realidad fue un hombre vanidoso
y cruel, a la par que indeciso e incapaz.
Francia
atraviesa una época de intensas crisis. El país
se ve desgarrado por luchas entre clanes y facciones,
Inglaterra pretende dominar todo el territorio francés,
la inflación es galopante, los impuestos aplastan
a la población, la Iglesia atraviesa por una profunda
crisis dogmática y moral, la peste asuela el país
y el rey acumula error tras error.
Los
acontecimientos se siguen a través de la óptica
de un gran personaje de la época, el cardenal Talleyrand-Périgord,
quien además de fiel y agudo testigo es también
un protagonista esencial en todos los sucesos que se narran.
La apasionante historia de Los Reyes Malditos culminará
con el desastre de la batalla de Poitiers, donde el rey
–tras desdeñar una ventajosa paz que se le
ofrecía– caerá prisionero de los ingleses.
Sobre
el autor
Maurice Druon, novelista, ensayista e historiador francés,
ha publicado más de veinte obras que se han traducido
a numerosos idiomas. La más conocida es la trilogía
de Las Grandes Familias, por la que recibió
el premio Goncourt. La saga de Los Reyes Malditos
apareció por primera vez entre 1955 y 1977, y se
publicó en varios países. Recibió
el Gran Premio Literario de Mónaco en 1966 y fue
nombrado miembro de la Academia Francesa ese mismo año.
Fue, además, ministro de Cultura de Francia durante
los años 1973 y 1974.