Resumen
Si
entras, seguro que reirás y pensarás. Hay
autores que adormecen y otros que encienden la mecha de
la sensibilidad y la inteligencia. Uno de éstos
es Shel Silverstein. Cuenta la vida en cortos y agudos
poemas. Su discurso no es pretencioso pero sí sabio.
Si lo necesita para celebrar las alegrías o para
hacer ver las contradicciones en que andamos, distorsiona
las palabras con la misma facilidad que los personajes
de sus dibujos de línea firme y escueta.
El
sorprendente Silverstein, en esta tercera entrega después
de Batacazos y Donde el camino se corta,
te invita a batrajar. ¿Batrajar?
¿Batrajar? ¿Qué es eso de batrajar?
Pues no sé, pero seguro que es mejor que trabajar.
Sobre
el autor
Silverstein nació en Chicago y murió en
1999 a la edad de 66 años. Fue
galardonado con los premios New York Times Notable Book,
el IRA7 Children's Choice, los George C. Stone y los William
allen White. De Shel Silverstein se ha dicho que "tenía
un genio que iba más allá de edades y géneros,
y sin duda sus obras marcaron la vida de muchos".