Resumen
El Camino de Santiago es un conjunto de
envolturas progresivas -Vía Láctea, el propio
Camino, Compostela, Catedral y tumba Apostólica-
que conducen a preparar al peregrino para su muerte y
resurrección en la meta de sus pasos. Compostela
no sólo es el "centro" en el que tiene
lugar este renacimiento a la vida del espíritu,
sino que también es un "eje del mundo"
en el que el Camino experimenta una inflexión comenzando
tras ella su andadura vertical.
Con
su camino la caridad apostólica de Santiago sigue
ofreciendo al hombre del siglo XXI un conjunto de símbolos,
mitos, ritos y templos románicos únicos
con el fin de ayudar al peregrino en su auténtica
realización espiritual. El Camino de Santiago no
es un camino de ida sino de vuelta, un camino de regreso
al Padre.